Kansas has the second highest food tax in the nation.

La gobernadora de Kansas, Laura Kelly, anunció en noviembre de 2021 que presentaría un nuevo proyecto de ley en la Cámara Legislativa de Kansas. En enero del 2022, propuso "Axe the Food Tax", para eliminar el impuesto estatal sobre las ventas de alimentos. Si se aprueba, esta legislación le ahorrará a la familia media de Kansas unos 500 dólares o más al año en su cuenta de comida. 

"La eliminación de este impuesto regresivo permitirá atenuar los problemas de falta de alimentos y mejorará la salud de los niños", señaló la senadora de Kansas Dinah Sykes. Actualmente, se calcula que el 15% de los niños de Kansas viven por debajo del nivel federal de pobreza.

Food Equality Initiative firmó una carta de apoyo, instando a los legisladores de Kansas a aprobar un proyecto de ley directo para acabar con el impuesto sobre la venta de alimentos. 

Aunque se trata de una propuesta valiente, la proposición "Axe the Food Tax" es posible gracias a la aplicación de políticas presupuestarias de responsabilidad fiscal. Gracias a estas políticas, los ingresos de Kansas han superado las estimaciones en los últimos tres años. 

"Ahora que Kansas se ha recuperado y tiene ingresos estables, es el momento de invertir en los trabajadores de Kansas y sus familias con esta política de sentido común que desde hace tiempo cuenta con apoyo bilateral", dijo el presidente de Kansas Action for Children John Wilson. Además, dijo que el impuesto a la venta agrava la desigualdad económica porque las personas de bajos ingresos deben pagar una parte más alta de sus ingresos en necesidades básicas como la alimentación. 

Kansas es uno de los siete estados del país que aplica un impuesto total a los alimentos. La tasa del impuesto sobre la venta de alimentos en Kansas es del 6,5%, la segunda más alta del país. 

Hasta ahora, al menos 37 estados no aplican ningún impuesto sobre las ventas de comestibles y otros seis han reducido los impuestos sobre los alimentos.

"El impuesto sobre la venta de alimentos es uno de los impuestos más regresivos que tenemos", dijo Valerie Nicholson-Watson, presidenta y directora general de Harvesters. "Las familias de bajos recursos gastan una parte mucho mayor de sus ingresos en alimentos, por lo que el impuesto sobre la venta de alimentos se lleva la mayor parte de los que menos tienen".

La proposición y la carta de apoyo se están haciendo públicas a los líderes legislativos al comienzo de la sesión legislativa. 

Similar Posts